Blog de Ricardo Salvador

No todos pensamos lo mismo

La casta política está destruyendo nuestra joven democracia

alibabaLo he venido alertando constantemente a través de este blog y en alguna que otra editorial casual de nuestra web matriz notimundo.es. La deshonestidad, la falta de ética, la inmoralidad, la ambición y una lista incontable de defectos humanos, parecen ser inherentes a lacasta política.
La sensación ciudadana respecto a sus gobernantes ha variado de tal manera durante el período democrático, que en la actualidad, según sondeos de opinión serios, el 89 por ciento de los españoles, es decir, una mayoría aplastante, está convencida de que sus autoridades municipales son corruptas.
Y es que, señores, para triunfar en política, tienes que dejar la decencia en casa, enterrar la ética, sumergir en lejía la moralidad y olvidarte definitivamente de la honestidad.
El político siempre ha sido igual.
Además de eso, es un desenfadado payaso que actúa de cara a una alegre galería de ignorantes, pero que ahora, con la manipulación que de la Justicia ha hecho el PSOE para acabar con el PP, ha generado una corriente de espanto que no solamente salpica a los dirigentes del partido conservador, sino a todos los políticos por igual, porque el español medio ve y escucha las noticias surgidas del inmenso imperio mediático socialista inculpando a este o aquel mamarracho de la oposición, pero también comenta y conoce la inmundicia que se mueve en su municipio sin que nadie haga nada, sin que a ningún fiscal parezcan interesarle las sospechas, porque no recibe la orden política adecuada.
No obstante, es tanta la certeza de que nuestros dirigentes se mueven entre pantanos de estiércol, que ya la propia desprestigiada justicia hispana, se atreve a destapar casos aislados pero notorios de presunta corrupción que implica a los intocables socialistas.
Esto ha generado un compás de espera en la opinión pública, que aguarda espectante dónde “saltará la próxima vez la perdiz” y cuando “salte”, una especie de decepción acompañará a una natural interrogante: “¿Y a los de mi municipio qué?”
Así de mal están las cosas. Nadie, o casi nadie, confía en esta casta divorciada de los intereses de los ciudadanos. Pero mientras existan esos tontos útiles que en lugar de exigir responsabilidades por las promesas incumplidas -léase mentiras demagógicas- sigan votando a esos políticos, nuestra joven democracia seguirá cayendo por el abismo creado por la ignominia y la ambición desmedida de sus falsos valedores.

2009/10/29 Publicado por Ricardo Salvador Casanovas | Uncategorized | | Aún no hay comentarios

Jardinero a tu jardín. Zapatero a tus zapatos

Hay situaciones que nos recuerdan al personaje de aquella laureada novela norteamericana, “The Gardiner”, al que interpretó en la pantalla grande un magistral Peter Sellers.
Aquella novela trata de un hombre muy, pero que muy escaso de luces, que lo único que conoce de la vida son las películas antiguas que suele ver por su vieja tele en blanco y negro y el vasto jardín al que se dedica con pasión como jardinero de una pareja norteamericana entrada en años, que forma parte de la clase acomodada de aquel país.
De esa pareja que le quiere, tanto por su dedicación a las plantas y las flores como, con un poco de lástima, por su manifiesta discapacidad psíquica, el protagonista no solamente hereda un conocimiento básico del cultivo de las plantas y su desarrollo, sino algunos elegantísimos trajes de su patrono, desechados porque ya no entraban en su percha humana. Todo ello unido a aquellas películas de los 40 y 50 que son su nocturna compañía y que le muestran damas exquisitamente cultas, castas, refinadas y pletóricas de glamour y a caballeros adustos, con voces abaritonadas, gestos elegantes y galantes tratos con el sexo opuesto. Era un cine, no obstante, que cualquier relación más allá de las miradas, quedaba a la imaginación del espectador, tras el oscurecimiento de las escenas cuando los labios se acercaban.
En una ocasión, al pobre jardinero, que poco salía de paseo pero que aquel día lo hace con sus mejores galas y saludando cortésmente a diestra y siniestra según lo aprendido en los filmes de la caja boba y prodigando amplias sonrisas de amabilidad a cuanto peatón se le cruza en el camino, de pronto, una dama de la más alta sociedad estadounidense y ligada a las cúpulas del poder, le da un golpe con el coche y el pobre jardinero cae cuan largo es al suelo y aunque no sufre lesiones, el no saber nada de nada, sino simplemente que es jardinero, y que no “recuerda” dónde trabaja ni dónde vive, ni cómo se llama, porque a su vivienda y a su trabajo llega instintivamente y el nombre no le ha hecho nunca falta, al ser conocido simplemente como “el jardinero” (the gardiner), pasa en un principio ante la preocupada responsable del accidente como un caso de amnesia aguda a la que ella debe procurar combatir con sus casi ilimitados medios.
Aquel hombre ataviado con ropajes de alta costura, de suaves y elegantes ademanes y maneras nobles, que parece apellidarse Gardiner, debe ser alguien muy importante de la sociedad, tanto que ni ella ha llegado a su altura.
Todas las preguntas que posteriormente el entorno de la poderosa dama le hace al sujeto, rápidamente encumbrado a las reuniones sociales de su casual atropelladora, son respondidas con aplomo, y seriedad no exenta de oportunas sonrisas, haciendo interesantes comparaciones con el cultivo y cuidado de las flores, lo que termina no solamente por cautivar a una audiencia rendida ante aquel “gentleman” amnésico, sino por crear una corriente de admiración en torno a tan enigmático y genial personaje.
Las mujeres intentan llamar su atención, pero al detenerse oportuna y caballerosamente antes de un beso, de un abrazo o tras una insinuación (porque no tiene idea qué sigue a aquellas situaciones), crean un halo de incomparable dominio y respeto absoluto hacia el sexo opuesto, que las enloquece.
A todas estas, le conoce el presidente de los Estados Unidos y decide que tan magno, ecuánime, oportuno y gentil norteamericano es el hombre adecuado para sucederle en la Casa Blanca.
En ese punto terminaba la novela y obviamente la película y durante años nos dejó dando vueltas en la cabeza la pregunta acerca de qué habría pasado con un hombre así dirigiendo una nación.
Y los españoles parece ser que hemos sido los primeros en conocer la respuesta.

Hay situaciones que nos recuerdan al personaje de aquella laureada novela norteamericana, “Being there” (“El jardinero” en español), al que interpretó en la pantalla grande un magistral Peter Sellers.

Aquella novela trata de un hombre muy, pero que muy escaso de luces, que lo único que conoce de la vida son las películas antiguas que suele ver por su vieja tele en blanco y negro y el vasto jardín al que se dedica con pasión como jardinero de una pareja norteamericana entrada en años, que forma parte de la clase acomodada de aquel país.

De esa pareja que le quiere, tanto por su dedicación a las plantas y las flores como, con un poco de lástima, por su manifiesta discapacidad psíquica, el protagonista no solamente hereda un conocimiento básico del cultivo de las plantas y su desarrollo, sino algunos elegantísimos trajes de su patrono, desechados porque ya no entraban en su percha humana. Todo ello unido a aquellas películas de los 40 y 50 que son su nocturna compañía y que le muestran damas exquisitamente cultas, castas, refinadas y pletóricas de glamour y a caballeros adustos, con voces abaritonadas, gestos elegantes y galantes tratos con el sexo opuesto. Era un cine, no obstante, que cualquier relación más allá de las miradas, quedaba a la imaginación del espectador, tras el oscurecimiento de las escenas cuando los labios se acercaban.

En una ocasión, al pobre jardinero, que poco salía de paseo pero que aquel día lo hace con sus mejores galas y saludando cortésmente a diestra y siniestra según lo aprendido en los filmes de la caja boba y prodigando amplias sonrisas de amabilidad a cuanto peatón se le cruza en el camino, de pronto, una dama de la más alta sociedad estadounidense y ligada a las cúpulas del poder, le da un golpe con el coche y el pobre jardinero cae cuan largo es al suelo y aunque no sufre lesiones, el no saber nada de nada, sino simplemente que es jardinero, y que no “recuerda” dónde trabaja ni dónde vive, ni cómo se llama, porque a su vivienda y a su trabajo llega instintivamente y el nombre no le ha hecho nunca falta, al ser conocido simplemente como “el jardinero” (the gardiner), pasa en un principio ante la preocupada responsable del accidente como un caso de amnesia aguda a la que ella debe procurar combatir con sus casi ilimitados medios.

Aquel hombre ataviado con ropajes de alta costura, de suaves y elegantes ademanes y maneras nobles, que parece apellidarse Gardiner, debe ser alguien muy importante de la sociedad, tanto que ni ella ha llegado a su altura.

Todas las preguntas que posteriormente el entorno de la poderosa dama le hace al sujeto, rápidamente encumbrado a las reuniones sociales de su casual atropelladora, son respondidas con aplomo, y seriedad no exenta de oportunas sonrisas, haciendo interesantes comparaciones con el cultivo y cuidado de las flores, lo que termina no solamente por cautivar a una audiencia rendida ante aquel “gentleman” amnésico, sino por crear una corriente de admiración en torno a tan enigmático y genial personaje.

Las mujeres intentan llamar su atención, pero al detenerse oportuna y caballerosamente antes de un beso, de un abrazo o tras una insinuación (porque no tiene idea qué sigue a aquellas situaciones), crean un halo de incomparable dominio y respeto absoluto hacia el sexo opuesto, que las enloquece.

A todas estas, le conoce el presidente de los Estados Unidos y decide que tan magno, ecuánime, oportuno y gentil norteamericano es el hombre adecuado para sucederle en la Casa Blanca.

En ese punto terminaba la novela y obviamente la película y durante años nos dejó dando vueltas en la cabeza la pregunta acerca de qué habría pasado con un hombre así dirigiendo una nación.

Y los españoles parece ser que hemos sido los primeros en conocer la respuesta.

2009/10/22 Publicado por Ricardo Salvador Casanovas | Uncategorized | | Aún no hay comentarios

El socialismo nostálgico elimina los símbolos del franquismo menos a su legado más preciado: La Monarquía

Nuestra Constitución, sino pintoresca, resulta al menos curiosa, tanto, que es muy apropiada para aquellos que no sin razón afirman -y ahora con los curiosos deslices zapateriles, con mayores argumentos- eso de que “Spain is Different”.
Es tan especial nuestra Magnísima Carta que adolece entre sus artículos 14 y 56 de una incongruencia de tal calado que así a ojos de profano la convierte de partida en inconstitucional o si no a todo su contenido, a uno de estos dos artículos.
Dice, por ejemplo el 14:
Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
Pero mira tú por donde, que esa igualdad orgullo de todas las repúblicas que se enorgullecen de ello se va al garete cuando en el artículo 56, esa misma Carta Magna que tantas concesiones altamente peligrosas para el futuro de la integridad nacional costaron, nos cuenta a cuenta de que el estado es una Monarquía Parlamentaria, que no solamente Spain is Different respecto al concierto de naciones del mundo sino que The king is different respecto al resto de los españolitos de a pie.
En su conjunto rezan esos dos párrafos del citado artículo
El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.
Su título es el de Rey de España y podrá utilizar los demás que correspondan a la Corona.
La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65.2.
Y estos artículos que preceden no son una broma, como tampoco es una broma que la Casa Real se lleva mucho más de diez millones de euros del presupuesto español. Tampoco lo es que el año pasado, en plena crisis, cuando -a excepción de la Isabel Windsor del Reino Unido- la realeza europea, pudorosamente o congeló o rebajó sus presupuestos, la nuestra, la que nos legó Franco, lo vio aumentado en un 2,3 por ciento. (Un millón más de parados y una recesión pavorosa no lograron conmover a la “campechana” familia).
Este año, cuando el IPC presenta resultados negativos, la misma Casa Real, en lugar de recortar su presupuesto, ha solicitado “magnánimamente” congelarlo, lo que si sacamoos cuentas, el resultado es una mejora.
Por otra parte, una nación tan orgullosa de su progresismo y de su igualdad de géneros, convive con una Constitución que en su artículo 57, siempre referido a la monarquía que dejó muy bien atada el régimen anterior, expresa que:
La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica (Cabe recordar que desde 1934, la ciudadanía española se había regalado una República un sistema que luego si lo hiciera bien o mal, se sabrá cuando termine la intoxicación de la Ley de Memoria Histórica, lo que invalida eso de legítimo heredero de la dinastía histórica ). La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores, en la misma línea el grado más próximo al más remoto, en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.
Para terminar, debemos recordar que en la Españade la primera transición democrática jamás se consulyó a la ciudadanía a través de un Referéndum si quería que el delfín y sucesor legal impuesto por la dictadura, o sea, Juan Carlos de Borbón, siguiera ostentando el cargo de Rey con los honores de Jefe del Estado, sino que su figura se impuso en el articulado de la primera constitución democrática tras 40 años de dictadura, con el mensaje subliminal al españaolito de pie de que “o la aceptas tal cual, o deberás esperar unos cuantos años que los buitres de la política nos pngamos de acuerdo en una de consenso”.
Y como este caballero intocable que constitucionalmente nos representa, siendo sus actos carentes de responsabilidad ante la ley, no contaba entonces con más apoyos que de aquellos a quienes les interesaba su permanencia, se inventó aquel circo del 23-F, que le convirtió de la noche a la mañana en el héroe de las libertades, en el Campeador de la nueva España.
¡¡¡…va’l Rey”!!!
¡¡¡…va’spaaaaña!!!

rey_francoNuestra Constitución, sino pintoresca, resulta al menos curiosa, tanto, que es muy apropiada para aquellos que no sin razón afirman -y ahora con los curiosos deslices zapateriles, con mayores argumentos- eso de que Spain is Different.

Es tan especial nuestra Magnísima Carta que adolece entre sus artículos 14 y 56 de una incongruencia de tal calado que así a ojos de profano la convierte de partida en inconstitucional o si no a todo su contenido, a uno de estos dos artículos.

Dice, por ejemplo el 14:

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Pero mira tú por donde, que esa igualdad orgullo de todas las repúblicas  se va al garete cuando en el artículo 56, esa misma Carta Magna que tantas concesiones altamente peligrosas para el futuro de la integridad nacional costaron, nos cuenta a cuenta de que el estado es una Monarquía Parlamentaria, que no solamente Spain is Different respecto al concierto de naciones del mundo sino que The king is different respecto al resto de los españolitos de a pie.

En su conjunto rezan esos dos párrafos del citado artículo

El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.

Su título es el de Rey de España y podrá utilizar los demás que correspondan a la Corona.

La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65.2.

Y estos artículos que preceden no son una broma, como tampoco es una broma que la Casa Real se lleva mucho más de diez millones de euros del presupuesto anual español. Tampoco lo es que el año pasado, en plena crisis, cuando -a excepción de la Isabel Windsor del Reino Unido- la realeza europea, pudorosamente o congeló o rebajó sus presupuestos, la nuestra, la que nos legó Franco, lo vio aumentado en un 2,3 por ciento. (Un millón más de parados y una recesión pavorosa no lograron conmover a la “campechana” familia).

Este año, cuando el IPC presenta resultados negativos, la misma Casa Real, en lugar de recortar su presupuesto, ha solicitado “magnánimamente” congelarlo, lo que si sacamos cuentas, el resultado es una mejora.

Por otra parte, una nación tan orgullosa de su progresismo y de su igualdad de géneros, convive con una Constitución que en su artículo 57, siempre referido a la monarquía que dejó muy bien atada el régimen anterior, expresa que:

La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica (Cabe recordar que desde 1934, la ciudadanía española se había regalado una República, un sistema que luego si lo hiciera bien o mal, se sabrá cuando termine la intoxicación de la Ley de Memoria Histórica, lo que invalida eso de legítimo heredero de la dinastía histórica ). La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores, en la misma línea el grado más próximo al más remoto, en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.

Para terminar, debemos recordar que en la España de la primera transición democrática jamás se consultó a la ciudadanía a través de un Referéndum si quería que el delfín y sucesor legal impuesto por la dictadura, o sea, Juan Carlos de Borbón, siguiera ostentando el cargo de Rey con los honores de Jefe del Estado, sino que su figura se impuso en el articulado de la primera constitución democrática tras 40 años de dictadura, con el mensaje subliminal al españolito de pie de que “o la aceptas tal cual, o deberás esperar unos cuantos años más a que los buitres de la política nos pongamos de acuerdo en una de consenso”.

Y como este caballero intocable que constitucionalmente nos representa, siendo sus actos carentes de responsabilidad ante la ley, no contaba entonces con más apoyos que de aquellos a quienes les interesaba su permanencia, se inventó presuntamente aquel circo del 23-F, que le convirtió de la noche a la mañana en el héroe de las libertades, en el adalid de la democracia, en el Cid Campeador de la nueva España.

¡¡¡…va’l Rey”!!!

¡¡¡…va’spañaaaaaaaa!!!

2009/10/12 Publicado por Ricardo Salvador Casanovas | Uncategorized | | Aún no hay comentarios

A Zapatero parece no quedarle otra opción que disolver las Cortes

Quizás si no fuimos los primeros, sí fuimos de los primeros en soslayar la posibilidad de que el presidente Zapatero se vea en la disyuntiva de disolver las Cortes. No por él, porque parece ser que está absolutamente convencido de que lo está haciendo muy bien, sino por la presión social, y las crecientes voces discordantes dentro de su propio partido, así como la increíble oposición del que hasta hace poco fue su férreo soporte mediático, el Grupo Prisa.
Tal vez la más evidente demostración de resquebrajamiento en la frágil unidad de las distintas familias socialistas, fue la no menos frágil aunque contundente en las palabras, declaración de fidelidad al líder y apoyo irrestricto a la serie de barbaridades conque Zapatero pretende disimular el tremendo agujero que está generando en las arcas fiscales.
Todas las medidas que dicen apoyar las tendencias socialistas pasan por gravar a las atemorizadas y asombradas clases medias del Estado. Cigarrillos, gasolina, licores e IVA, todo subirá. Con esto, dicen las poco convencidas comparsas presidenciales, se podrá garantizar el futuro de las pensiones (¿Que no había dicho el propio Zapatero que la llegada masiva e indiscriminada de inmigrantes las garantizaban al menos para los próximos 50 años?); se podrá afianzar los fondos de la seguridad social para el desempleo (volviendo al mismo paréntesis anterior, ¿Es que la llegada masiva e indiscriminada de inmigrantes no los garantizaba por un tiempo indefinido?); se podrá sostener la oferta educativa y sanitaria de los escolares y de la población en general (y volviendo a los mismos paréntesis anteriores, ¿Es que la llegada masiva e indiscriminada de inmigrantes no la garantizaba por toda una eternidad?).
Lamentablemente, ante el curso errático que ha tomado la nave española en este tiempo de crisis por falta de inteligencia de quien debiera sostener el timón con mano firme y segura, emergen ideas nacidas de sensibilidades muy a flor de piel, alimentadas por el paro, la pérdida de viviendas, el desvanecimiento de las ilusiones. Y estas ideas, como todas las que son hijas del desconcierto, suelen ser tan peregrinas como peligrosas. De esta forma, pese a que los sondeos digan lo contrario, la xenofóbia está calando tan profundamente en una mayoría de la población, que de empeorar la situación -nada indica de momento, más que las mentiras orquestadas desde La Moncloa, que vaya a suceder lo contrario- ocurran situaciones de las que la historia podría avergonzarse.
Otro de los peligros es que por falta de un líder opositor capaz de aglutinar el descontento y generar esperanzas (difícilmente algún país del mundo tenga un líder rival del gobierno menos capacitado que el de España), aparezca de la nada o de alguno de los extremos del arco ideológico un iluminado tipo Chávez para sembrar de populismo el patio sin riego de la casa.
Y las consecuencias de que esta eventualidad ocurra, traería consigo unas medidas draconianas, como la aplicación a rajatable de la Ley de Extranjería, que en España solamente ha servido para decir que existe, porque nadie la cumple y cuando se pone medianamente estricta, aparecen pesadas bolsas de corrupción. Otra de las primeras medidas sería la de aplicar sistemas de protección de divisas (existentes en todo el mundo, menos en la eufórica y resplandeciente España) para impedir que bancos y locutorios telefónicos desangren al Estado, sacando por esos conductos, miles de millones de euros que en estos momentos buena falta harían. La disolución del Senado y del Congreso de los Diputados para ser reemplazados por una Asamblea Constituyente con menos parlamentarios, tampoco sería una posibilidad desechable para adecentar el espectro parlamentatio y controlar los gastos. La Creación de un Poder Judicial independiente de los poderes ejecutivo y empresarial y moderno, sería el mayor logro de un gobierno de tinte distinto. Y quizás el mejor acto de justicia que un gobierno populista pudiera alcanzar es reconocer a la Monarquía su aporte a la etapa de transición, recordarle que ésta ya ha sido largamente superada y mandar a sus miembros, unos a la jubilación y a los más jóvenes a trabajar. El ahorro para el tesoro público de un cambio de régimen monárquico por uno republicano, sería gigantesco. Finalmente lo que quizás pudiera hacer el hipotético nuevo gobierno, sería buscar a los responsables de la dantesca recesión española en los mentideros del sistema financiero, previa nacionalización de la banca, porque con la terrible y vergonzosa especulación que en contuvernio con las empresas inmobiliarias crearon, la justicia debería ser tremendamente severa con los responsables.
Aún queda tiempo para un giro. Las oportunidades, sin embargo, se agotan, aunque no podemos olvidar que en estos momentos no asoma la figura de ningún representante político que pueda primero corregir y luego superar el entuerto.
Nuestros dirigentes deben tener muy en cuenta que el hambre, la desilusión, la desesperación y la mentira son el mejor caldo de cultivo para que la apatía desaparezca, el conformismo se rechace y la paciencia se acabe.

mono_maloQuizás si no fuimos los primeros, sí fuimos de los primeros en soslayar la posibilidad de que el presidente Zapatero se vea en la disyuntiva de disolver las Cortes. No por él, porque parece ser que está absolutamente convencido de que lo está haciendo muy bien, sino por la presión social, y las crecientes voces discordantes dentro de su propio partido, así como la increíble oposición del que hasta hace poco fue su férreo soporte mediático, el Grupo Prisa.

Tal vez la más evidente demostración de resquebrajamiento en la frágil unidad de las distintas familias socialistas, fue la no menos frágil aunque contundente en las palabras, declaración de fidelidad al líder y apoyo irrestricto a la serie de barbaridades conque Zapatero pretende disimular el tremendo agujero que está generando en las arcas fiscales.

Todas las medidas que dicen apoyar las tendencias socialistas pasan por gravar a las atemorizadas y asombradas clases medias del Estado. Cigarrillos, gasolina, licores e IVA, todo subirá. Con esto, dicen las poco convencidas comparsas presidenciales, se podrá garantizar el futuro de las pensiones (¿Que no había dicho el propio Zapatero que la llegada masiva e indiscriminada de inmigrantes las garantizaban al menos para los próximos 50 años?); se podrá afianzar los fondos de la seguridad social para el desempleo (volviendo al mismo paréntesis anterior, ¿Es que la llegada masiva e indiscriminada de inmigrantes no los garantizaba por un tiempo indefinido?); se podrá sostener la oferta educativa y sanitaria de los escolares y de la población en general (y volviendo a los mismos paréntesis anteriores, ¿Es que la llegada masiva e indiscriminada de inmigrantes no la garantizaba por toda una eternidad?).

Lamentablemente, ante el curso errático que ha tomado la nave española en este tiempo de crisis por falta de inteligencia de quien debiera sostener el timón con mano firme y segura, emergen ideas nacidas de sensibilidades muy a flor de piel, alimentadas por el paro, la pérdida de viviendas, el desvanecimiento de las ilusiones. Y estas ideas, como todas las que son hijas del desconcierto, suelen ser tan peregrinas como peligrosas. De esta forma, pese a que los sondeos digan lo contrario, la xenofóbia está calando tan profundamente en una mayoría de la población, que de empeorar la situación -nada indica de momento, más que las mentiras orquestadas desde La Moncloa, que vaya a suceder lo contrario- ocurran situaciones de las que la historia podría avergonzarse.

Otro de los peligros es que por falta de un líder opositor capaz de aglutinar el descontento y generar esperanzas (difícilmente algún país del mundo tenga un líder rival del gobierno menos capacitado que el de España), aparezca de la nada o de alguno de los extremos del arco ideológico un iluminado tipo Chávez para sembrar de populismo el patio sin riego de la casa.

Y las consecuencias de que esta eventualidad ocurra, traería consigo unas medidas draconianas, como la aplicación a rajatable de la Ley de Extranjería, que en España solamente ha servido para decir que existe, porque nadie la cumple y cuando se pone medianamente estricta, aparecen pesadas bolsas de corrupción. Otra de las primeras medidas sería la de aplicar sistemas de protección de divisas (existentes en todo el mundo, menos en la eufórica y resplandeciente España) para impedir que bancos y locutorios telefónicos desangren al Estado, sacando por esos conductos, miles de millones de euros que en estos momentos buena falta harían. La disolución del Senado y del Congreso de los Diputados para ser reemplazados por una Asamblea Constituyente con menos parlamentarios, tampoco sería una posibilidad desechable para adecentar el espectro parlamentatio y controlar los gastos. La Creación de un Poder Judicial independiente de los poderes ejecutivo y empresarial y moderno, sería el mayor logro de un gobierno de tinte distinto. Y quizás el mejor acto de justicia que un gobierno populista pudiera alcanzar es reconocer a la Monarquía su aporte a la etapa de transición, recordarle que ésta ya ha sido largamente superada y mandar a sus miembros, unos a la jubilación y a los más jóvenes a trabajar. El ahorro para el tesoro público de un cambio de régimen monárquico por uno republicano, sería gigantesco. Finalmente lo que quizás pudiera hacer el hipotético nuevo gobierno, sería buscar a los responsables de la dantesca recesión española en los mentideros del sistema financiero, previa nacionalización de la banca, porque con la terrible y vergonzosa especulación que en contuvernio con las empresas inmobiliarias crearon, la justicia debería ser tremendamente severa con los responsables.

Aún queda tiempo para un giro. Las oportunidades, sin embargo, se agotan, aunque no podemos olvidar que en estos momentos no asoma la figura de ningún representante político que pueda primero corregir y luego superar el entuerto.

Nuestros dirigentes deben tener muy en cuenta que el hambre, la desilusión, la desesperación y la mentira son el mejor caldo de cultivo para que la apatía desaparezca, el conformismo se rechace y la paciencia se acabe.

2009/09/22 Publicado por Ricardo Salvador Casanovas | Uncategorized | | Aún no hay comentarios

Los cachorrillos de Stalin intentaron hacer un boicot a Noa

noaLos cachorrillos de Stalin, aquellos que siendo herederos de una dictadura que deja a la nazi a la altura de un bebé de pecho, se erigen hoy por hoy en cancerberos de la libertad y de la democracia. Y en esta función autoadjudicada, estos herederos de la dictadura más sangrienta y mortífera de la humanidad, en su vertiente catalana conocida como ICV, aplicando su visión histórica de lo que es libertad y democracia, decidieron boicotear la participación de Noa en la celebración de la Diada en Barcelona, porque esta artista israelí, pacifista declarada, reconocida y comprobada, emitió una opinión respecto al terrorismo islámico representado en este caso particular por Hamás, no acorde con el retrogradismo retardado y nostálgico de los neoomunistas catalanes.

Es que si a ver vamos, nada que pueda justificar lo que haga Israel les puede venir bien a los apéndices ideológicos del “Padrecito” de la antigua Unión Soviética, porque debemos recordar que el líder máximo del comunismo, el sucesor de Lenin, el que llevó a la antigua Rusia de los zares a ser una gran potencia, aparte de matar a sus mejores amigos y colaboradores, lo hizo también con cerca de 50 millones de  compatriotas y, argumentando las misma razones del que fue su socio durante un tiempo, Hitler, hizo desaparecer a 28 millones de judíos rusos.

Parece mentira que tengamos que seguir padeciendo de las ñoñeces prehistóricas de algunos personajillos que no se adaptan a la realidad, ni a la actualidad, ni a las necesidades perentorias de un pueblo cada más más soguzgado por las clases captalista y política y que se valen de cualquier idiotez  para seguir intentando figurar.

Menos mal que la cordura catalana con sus aplausos y ovaciones a Noa, se impuso a la trasnochada actitud de un grupúsculo de seguidores de un (valga la redundancia) grupúspulo político.

2009/09/12 Publicado por Ricardo Salvador Casanovas | Uncategorized | | Aún no hay comentarios

Cándido méndez: la vieja y gorda corista del demagogo

candidoQue Zapatero haga lo que hace se entiende viendo la historia. Era un don nadie que llegó a la Moncloa gracias a un sangriento atentado al que su justicia da, pese a los miles de puntos negros, sin responsables claros, con pistas cerradas en falso, por archivado. Se mantuvo en la Moncloa mintiendo y se mantiene engañando. Es la práctica del demagogo sesentista y tercermundista.

Pero que Cándido Méndez, ese elemento que se dice y se llama representante de los trabajadorres pero que con sus acciones hace que mucha gente recuerde con nostalgia los sindicatos verticales, haga de telonero de Zapatero en sus inoportunos mítines políticos, es de verdad asqueroso.

Heriría menos la sensibilidad de los trabajadores este acomodado, gordo, anciano y vitalicio “sindicalista”, bailando en pelotas y haciendo de corista independiente en los mítines socialistas, que reir junto al que nos hace llorar.

2009/09/07 Publicado por Ricardo Salvador Casanovas | Uncategorized | | Aún no hay comentarios

Se aproxima un cambio de gobierno en España

ruba_zapaSe han acabado las vacaciones y ha llegado la hora de observar con detenimiento el biorritmo descendente en que nos ha metido nuestro patético demagogo oficial, el señor José Luis Rodríguez, que como el “puma” y con esa voz impostada, tal vez lo hubiese hecho mejor de cantante, porque si le hiciese gala a su segundo apellido, que desde luego deja claro que alguno de sus ancestros se dedicó al noble oficio de calzar a los mortales y dedicase su tiempo a lo suyo, como oficial de la zapatería y habida cuenta de sus capacidades, ni siquiera le hubiesen dado la opción de trabajar en una fábrica china de zapatos. Eso también nos hace  albergar algunas dudas sobre su éxito como cantante. Lo que sí está claro es que las capacidades demostradas en el ejercicio de su cargo, es decir hacer del embuste su línea de acción y de engañar a los bobos su moduos operandi, el trabajo que mejor le hubiese calzado a nuestro demagogo oficial es el de trilero. Así es que si algún día le falla la maquinaria propagandística gobbeliana que matiza y maquilla todos sus desaciertos y se queda en el paro, no debemos extrañarnos si le vemos embaucando idiotas en las Ramblas de Barcelona.

Pero no íbamos a eso. Soslayamos nuestro tema de hoy al hablar del biorritmo descendente que se inicia con el fin de las vacaciones.

Y es que no solamente se acaban las vacaciones, sino que también está dando sus últimos estertores el famoso Plan E que creó empleo ficticio que a fin de cuentas sirvió para que muchos llenaran sus tripas, aunque les volverán a sonar dentro de nada. Se acabarán los empleos estacionales y aunque esos 300 mil desempleados (del millón y medio existente sin prestaciones) que comenzarán a cobrar los miserables pero necesarios 420 euros durante seis meses dejarán de aparecer como desempleados para mayor gloria socialista, todo hace presagiar una subida preocupante del paro y una profundización de la recesión española, a cuenta de la burbuja social que José Luis Rodríguez ha añadido a la desplomada pirámide financiero-inmobiliaria.

Quedará cada vez más claro que la recesión española es en realidad una quiebra general, situación que Europa pretende ocultar en beneficio de la esperanza y en detrimento del pánico.

El nuevo curso post vacacional se nos antoja tan difícil, tan traumático, que una explosión social de incalculables consecuencias es cada vez menos descartable y la caída democrática de los demagogos de turno, tampoco, aunque la increíble ñoñería y falta asombrosa de inteligencia de Rajoy, hace pensar -como alternativa- en la emergencia de un líder populista tipo Chávez, que sepa aglutinar el creciente descorazonamiento y descontento hispano.

Mucho ojo al acontecer español, que gracias a la negligencia, inoperancia y subestimación de la base popular por parte de nuestros dirigentes, puede dar muchas sorpresas.

2009/08/30 Publicado por Ricardo Salvador Casanovas | Uncategorized | | Aún no hay comentarios

España es el edén de la delincuencia internacional

El barrio del Raval de Barcelona pone una vez más en evidencia al penoso sistema judicial español. Un sistema, hay que decirlo, que lejos de conformar un Poder del Estado junto al Ejecutivo y al Legislativo, es un ente con magistrados escogidos a dedo o tras penosas componendas por los principales partidos políticos, supeditados a las ideologías de sus tutores o mentores.
¡De vergüenza!
Y así las cosas, con representantes que con sus acciones, sentencias y actitudes demuestran estar muy escasos de materia gris y pletóricos de servilismo político-empresarial, pese a sus fatuas actitudes de dioses infalibles a quienes es difícil imaginar defecando como cualquier otro especímen normal de la raza, no es raro que las leyes civiles, mercantiles o penales en España, salvo las que se refieren a las deudas, no sirvan más que para limpiarse el trasero tras la humana deyección sólida.
Dicho lo dicho, vuelvo a la primera afirmación referida a la puesta en evidencia de nuestro sistema judicial con lo que a diario acontrece en el barrio de El Raval, en Barcelona.
En ese rincón, que era hasta hace no mucho tiempo uno de los sectores más pintorescos y turísticos de la ciudad Condal, se han concentrado, junto a los vecinos y tenderos de indiscutible honradez y honestidad, vastos grupos de elementos humanoides provenientes de los más apartados rincones del planeta, así como la mayoría de vecinos, creando un ambiente tan particular de peligrosidad, que el Raval, más que un barrio, se está semejando al interior de un centro penitenciario de alto riesgo donde los buenos deben quedarse encerrados en sus casas y los malos imponiendo sus reglas, por muy oprobiosas que sean, sobre aquellos incautos que desconocen tan asombrosa situación.
¿Y dónde está la policía, se preguntarán ustedes? Porque por haber cuerpos los hay y de sobra: Policía Nacional, Mossos d’Esquadra y Guardia Urbana.
Pues los agentes cumplen diligentemente con su oficio. Van, imponen el orden, detienen, llevan a los fascinerosos al juzgado y…
…el fatuo dios de guardia, toma al delincuente breve declaración y ¡hala! a la calle a seguir delinquiendo.
O sea que los funcionarios del orden deben contener la riada con un colador.
Y lo triste. Lo patético. Lo incongruente. Lo increíble. Lo lamentable. Lo asqueroso, es que esos fatuos dioses humanizados con sus togas de magistrados, se atreven a asegurar con esos timbres de voz que suelen utilizar las deidades de los filmes hollywoodienses, que España es uno de los países más estrictos del mundo en la aplicación de las leyes, especialmente penales.
Será por eso que anda tanto capo de la droga fugado tras ponerles en libertad porque no hay peligro de fuga, violadores reincidentes después de que el fatuo Dios que lleva el caso haya considerado al hijo de puta como recuperado, pedófilos sueltos, asesinos en libertad y todos reincidiendo sin que al dios de turno que llevó su caso se le apliquen más sanciones que 300 euros de multa por, por ejemplo, dejar en libertad a un pederasta que aprovecha las bonanzas de nuestros tribunales para violar y matar a otra niña.
Lo que sucede en el Raval de Barcelona, es un ejemplo más para entender por qué toda la purria de forajidos del mundo consideren a nuestro país, el Paraíso de los delincuentes.
Redada policial en el Raval de Barcelona

Redada policial en el Raval de Barcelona

El barrio del Raval de Barcelona pone una vez más en evidencia al penoso sistema judicial español. Un sistema, hay que decirlo, que lejos de conformar un Poder del Estado junto al Ejecutivo y al Legislativo, es un ente con magistrados escogidos a dedo o tras penosas componendas por los principales partidos políticos, supeditados a las ideologías de sus tutores o mentores.

¡De vergüenza!

Y así las cosas, con representantes que con sus acciones, sentencias y actitudes demuestran estar muy escasos de materia gris y pletóricos de servilismo político-empresarial, pese a sus fatuas actitudes de dioses infalibles a quienes es difícil imaginar defecando como cualquier otro especímen normal de la raza, no es raro que las leyes civiles, mercantiles o penales en España, salvo las que se refieren a las deudas, no sirvan más que para limpiarse el trasero tras la humana deyección sólida.

Dicho lo dicho, vuelvo a la primera afirmación referida a la puesta en evidencia de nuestro sistema judicial con lo que a diario acontrece en el barrio de El Raval, en Barcelona.

En ese rincón, que era hasta hace no mucho tiempo uno de los sectores más pintorescos y turísticos de la ciudad Condal, se han concentrado, junto a los vecinos y tenderos de indiscutible honradez y honestidad, vastos grupos de elementos humanoides provenientes de los más apartados rincones del planeta, así como la mayoría de vecinos, creando un ambiente tan particular de peligrosidad, que el Raval, más que un barrio, se está semejando al interior de un centro penitenciario de alto riesgo donde los buenos deben quedarse encerrados en sus casas y los malos imponiendo sus reglas, por muy oprobiosas que sean, sobre aquellos incautos que desconocen tan asombrosa situación.

¿Y dónde está la policía, se preguntarán ustedes? Porque por haber cuerpos los hay y de sobra: Policía Nacional, Mossos d’Esquadra y Guardia Urbana.

Pues los agentes cumplen diligentemente con su oficio. Van, imponen el orden, detienen, llevan a los fascinerosos al juzgado y…

…el fatuo dios de guardia, toma al delincuente breve declaración y ¡hala! a la calle a seguir delinquiendo.

O sea que los funcionarios del orden deben contener la riada con un colador.

Y lo triste. Lo patético. Lo incongruente. Lo increíble. Lo lamentable. Lo asqueroso, es que esos fatuos dioses humanizados con sus togas de magistrados, se atreven a asegurar con esos timbres de voz que suelen utilizar las deidades de los filmes hollywoodienses, que España es uno de los países más estrictos del mundo en la aplicación de las leyes, especialmente penales.

Será por eso que anda tanto capo de la droga fugado tras ponerles en libertad porque no hay peligro de fuga, violadores reincidentes después de que el fatuo Dios que lleva el caso haya considerado al hijo de puta como recuperado, pedófilos sueltos, asesinos en libertad y todos reincidiendo sin que al dios de turno que llevó su caso se le apliquen más sanciones que 300 euros de multa por, por ejemplo, dejar en libertad a un pederasta que aprovecha las bonanzas de nuestros tribunales para violar y matar a otra niña.

Lo que sucede en el Raval de Barcelona, es un ejemplo más para entender por qué toda la purria de forajidos del mundo consideren a nuestro país, el Paraíso de los delincuentes.

2009/08/16 Publicado por Ricardo Salvador Casanovas | Uncategorized | | Aún no hay comentarios

Un motor sin gasolina no arranca

cochesingasolinaEn este momento corren dos realidades paralelas en el mundo de la economía española.

La primera es que el gobierno, la banca y la patronal, utilizando a los tontos útiles de las centrales sindicales, que siguen sumisamente las directrices del socialismo nostálgico de Zapatero, pese a tener desencuentros aparentes, han seguido una línea trazada desde los Estados Unidos (nación a cuyo presidente, el nuestro le rinde una vergonzosa pleitesía). Esta línea es la de aparentar mejoras (brotes verdes) en una economía que cae en picado y asegurar que las cosas van por buen camino y que el próximo año esto de la crisis no será más que un mal recuerdo. En resumen, que para que la cosa no se vaya a la mierda en dos días, se debe mantener engañada a la población, para que se vaya a la idem en cuatro y darles tiempo a los grandes empresarios de sacar el máximo de provecho a años de especulación.

La segunda realidad, la más indiscutible, al menos para España, es que un vehículo sin gasolina no arranca, ni arrancará, a no ser que una revolución que se hace necesaria, convierta su motor en uno de tracción eléctrica… o animal (que los caballos y los bueyes para algo están).

Pero eso de momento no se lo plantean ni quienes detentan el poder ni sus milmillonarios deudores, los partidos políticos.

La gasolina del erario público sale a raudales, pero no para crear industrias que puedan generar una producción que eche a andar el motor poco a poco. La gasolina va hacia las instituciones financieras, las responsables directas a través de una gigantesca especulación, de esta situación global. Se intenta de que se vuelva a otro proceso especulativo, pero en nuestro país no hay cabida a un nuevo proceso de construcción porque ya tenemos muchas más casas que habitantes. Así, la banca, lo que hace con ese dinero de los españolitos currantes y regalado generosamente por un gobierno de atorrantes, es tapar huecos, asegurar el bienestar de sus directivos, guardar para invertir, llegado el momento, en otros lares, vírgenes y especialmente atractivos para iniciar otro proceso de usura especulativa.

Así las cosas y a no ser que ocurra un milagro -que no ocurrirá porque según lo aprendido en catequésis, el cielo tiene una estructura monárquica, y los monarcas son unos zánganos que no dejan de vivir bien sea cual sea la situación, y poco o nada les interesa el bienestar de sus agilipollados súbditos- podemos ir preparándonos para lo peor de lo peor.

Y mientras tanto…

¡A disfrutar mientras podamos!

¡Que son dos días!

2009/08/08 Publicado por Ricardo Salvador Casanovas | Uncategorized | | Aún no hay comentarios

Los políticos pueden robar y mentir pero no recibir regalos

corrupto

Es curioso lo que sucede con el señor Camps, presidente de la Generalitat Valenciana. El hombre presuntamente recibió unos trajes de regalo y toda la maquinaria gobiernera con todos sus medios a su servicio (Ser, El País, Poder Judicial) ha lanzado en su contra la más pesada de las caballerías pesadas.

Visto lo visto y conociendo de toda la vida a políticos de diferentes latitudes, queda claro con lo que sucede con el presidente valenciano, que a todos ellos  les está permitido robar, mentir o engañar, pero jamás recibir regalos de nadie porque la envidia los corroe.

Con razón hay cada vez más padres/madres de familia que preferirían que su hijo se dedicase a la honesta actividad del carterismo que al vergonzoso oficio de la política.

2009/08/05 Publicado por Ricardo Salvador Casanovas | Uncategorized | | Aún no hay comentarios